lunes, 2 de julio de 2012

¿Día de la desmemoria?

Se impone hacer una distinción conceptual entre Historia y Memoria y hacer énfasis en el carácter diferenciado que existe entre ambos términos aún cuando estén estrechamente relacionados. La memoria es un intento de reivindicación, un grito de denuncia, sobre todo de los grupos que han sido víctimas de la invisibilización por las ideologías oficialistas, dentro de estos grupos destacan las mujeres, los pobres, los indígenas, los migrantes quienes han sido de las víctimas mas –paradójicamente- notorias de estos retrógrados procesos. La historia, por su lado, es la ciencia que da cuenta de los hechos trascendentes (¿según quién?) del pasado remoto-cercano; en esta perspectiva se le concede una función de recuento informativo, con amplias posibilidades hermenéuticas y pocas reivindicativas mas allá del discurso oficialista oportunista.

En esa inteligencia, el pasado que es objeto de la cultura de la memoria es inocultable, siempre va a estar retornando al presente, es un flujo memorístico incesante de hechos lacerantes con el propósito de no participar en “el olvido indeseable”. Ni el más enconado intento de exterminio podrá desaparecerlo aunque, aparentemente, desaparezcan a sus protagonistas. Se practica, vergonzosamente, el “levantamiento sigiloso” de hechos contristantes, con la colaboración de poderes sociales, fácticos, de los medios masivos de comunicación; sin embargo, la memoria pervive y con ella las razones de los hechos y las motivaciones de los participantes. La estela de desolación que ha dejado esa práctica al pueblo mexicano, ha sido humillante y ha marcado indeleblemente las identidades colectivas. De ahí la importancia de la consideración, no solo del recuerdo sino de su reclamo con tintes de ajuste de cuentas, si ya no judicial, sino moral, histórico y teleológico: la ideología del nunca mas.

...¿Acaso se habrá de instituir el 1 de julio de 2012 como el día de la "desmemoria mexicana"?

No hay comentarios: