miércoles, 28 de octubre de 2015

Gracias por este día

Llegar al final de un día obliga a agradecer la oportunidad de haberlo vivido; nos debe mover a un ejercicio de autoevaluación que dimensione la experiencia cotidiana en aras de mejorar el futuro inmediato, el mañana inminente. Hoy es un buen día para practicar la gratitud diaria, para decir como el salmista: "bendice alma mía a Jehová y bendiga mi ser su santo nombre, bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios." Los acontecimientos sociales de cada día refuerzan esta obligatoriedad de gratitud. Llegamos al final de un día, y solo me queda decir: "Gracias Dios por este día, por cuidar de nosotros como familia; gracias, simplemente gracias".

Los Signos del Reino


La espectacularidad es el síntoma de nuestros tiempos, independientemente de la naturaleza de las situaciones o circunstancias de que se trate, para que tengan impacto deben ser presentadas con excesos mediáticos o de luces. Así cobra mas importancia el medio que la esencia misma de la acción. Hoy en día para que algo sea dimensionado, generalmente tiene que ser anunciado espectacularmente, o reseñado con la misma intensidad a través cuantos medios sean posibles. La iglesia no ha estado exenta de dicha situación, y a lo largo del tiempo ha ido cayendo paulatinamente en una práctica común de publicitar espectacularmente lo que hace. Hay campañas de evangelismo y se publican miles de fotos y videos de personas “siendo salvas”. Se programan cruzadas de milagros y sanidades incitando a las personas a llevar a sus enfermos, y si no son sanados se aducen oscuridades o incredulidades espirituales que obstaculizan los “milagros”. 

Una de las razones por las cuales la Iglesia de Cristo se ha divido en cantidades enormes de denominaciones o incluso sectas, es por la reticencia de algunos a creer en la vigencia de los milagros por un lado, y por el otro, la “exageración” en ellos. Porque desde siempre el tema de los milagros de Jesús ha generado polémica y problemas entre quienes los observan o escuchan:  “Entonces, los principales sacerdotes y los fariseos convocaron al Concilio Supremo. «¿Qué vamos a hacer? —se preguntaron unos a otros—. Sin duda, ese hombre realiza muchas señales milagrosas. Si lo dejamos seguir así, dentro de poco todos van a creer en Él. Entonces, el ejército romano vendrá y destruirá tanto nuestro templo como nuestra nación».” (Juan 11:47-48 NTV) Hay quienes quisieran ocultar los milagros de Dios, hay quienes quisieran mostrarlos, incluso cuando no se dan por razones de su voluntad y soberanía. Por eso, y Para tener un panorama mas amplio de lo que implica el Reino de Dios en esta tierra, debemos revisar lo que representan los milagros en el ministerio de la Iglesia. Es decir, en el cumplimiento de la Misión.

Octubre 25, 2015

jueves, 27 de febrero de 2014

Responsabilidad personal

La internailización del mensaje de Vida representa la conciencia para cumplir La Misión, y ésta es tarea que está dada a todos aquellos que adquieren un compromiso de Discipulado. Las evidentes fallas en el proceso son resultado de la falla de origen: incomprensión del sentido del Mensaje. Luego entonces, no todos los congregantes son discípulos, y al asignarles responsabilidades en la Obra van a trasmitir sólo aquello que poseen, y de esa manera las fallas empiezan a perpetuarse. Efectivamente, el discipulado es un estilo de vida, el estilo de vida del Maestro; estilo, al que en el afán de sinonimizar el "éxito" a los números, se le han endilgado "rebajas cualitativas". Por eso el mundo no es trastornado ante la presencia de las iglesias evangélicas. En esta responsabilidad ontológica y teleológia, cada quien es su propio parámetro de cumplimiento. Últimamente leo, con zozobra, opiniones en el sentido que la falta de compromiso de las iglesias es resultado de la mínima, o nula, labor de los pastores. Siendo pastor asumo las responsabilidades intrínsecas de mi Ministerio, y la autoevaluación se vuelve una obligación ineludible. Por ello mismo, revaloro mi posición, y sé que debo seguir redoblando el esfuerzo con un ritmo de presente progresivo que no se detiene. Más no se debe ignorar que el llamado a asumir el discipulado como un estilo de vida fue dado a todos los que fueron, son y serán persuadidos por el evangelio. El concepto es persuadido y no convertido, de ahí parte otra de las fallas del proceso. Acusar a los pastores de la falta de compromiso de los miembros es algo así como un neo-deporte eclesiástico, evadir las responsabilidades y asignarlas a otros (pastores) es una muestra palpable de latencia de ese status quo del confort.  Estoy de acuerdo en que la predicación del evangelio se "emparedó", más no sólo los pastores contribuyeron a ello...iEsa si ha sido una labor de trabajo en equipo efectiva!. Lo alentador de todo este tipo de cuestionamientos, inquietudes o desafíos mentales -espirituales- es que el péndulo de las decisiones trascendentes está en cada uno, porque una vez que nos hemos dado cuenta de las fallas (¿de los pastores?) seguir en ellas es responsabilidad de cada uno, y ya no se puede atribuirlas a terceros. Es momento oportuno para que cada uno piense, razone, analice, reflexione y accione. ¿Qué tanto o de qué manera estoy cumpliendo con La Misión? ¿En qué estoy invirtiendo mis recursos -internos y externos- mientras voy transitando por la vida cotidiana? ¿A cuántos misioneros estoy sosteniendo, si es que yo no he podido desplazarme a los campos misioneros? ¿Lo que comparto, por cualesquiera sean los medios posibles, tiene que ver con el engrandecimiento del Reino de los Cielos? ¿Cómo he respondido al llamado esencial de Jesús: SIGUEME? ¿Soy realmente un seguidor de Jesús? ¿Cómo lo proyecto en mi vida? Las respuestas son personales, y de la sinceridad de las mismas hablará mi boca y acciones siempre y en todo lugar. 
Bendiciones

jueves, 26 de septiembre de 2013

Enrique Reyes Galindo (El maracas)


ENRIQUE

No sabemos por qué le sobrevino ese mal y quizá nunca lo sabremos. En muchas ocasiones nos vino a la mente la pregunta por qué; pero sabíamos que dirigirla hacia el cielo era no solo un recurso de impotencia o desesperación, sino de ingratitud. Después de todo si Dios es quien da la vida, estamos convencidos que es Él quien tiene el derecho de demandarla. No es fácil describir las circunstancias que se viven cuando se tiene a un hermano muy joven postrado en la cama por 16 meses; cuando se recuerdan esos momentos de visita en los hospitales, en los cuales hay que dar palabras de aliento, y esperanza; de confianza y seguridad de que todo esta bajo el control de Dios, cuando uno mismo esta necesitado, urgido de recibir palabras de consuelo y que esa confianza que tratamos de trasmitir nos la transmitan urgentemente.

Fue el 18 de mayo de 2007 cuando Enrique ingresó al hospital para no salir de pie nunca mas, un grupo numeroso de familiares y hermanos en la fe se reunieron a las afueras de centro médico y tomandose de las manos elevaban plegarias a Dios. Había en algunos de los rostros preocupación, incertidumbre, incredulidad incluso curiosidad “¿Cómo es posible que alguien tan joven y lleno de vida le pase algo así?” era la pregunta que rondaba en la mente y diálogo de algunos ahí presentes. Mas en la mayoría emergía la convicción bíblica de que Dios tenia un propósito con lo que estaba sucediendo.

Nosotros sabíamos, reforzado con lo que hemos aprendido en nuestro transitar por el Camino de Salvación, que Dios ya estaba actuando en medio de ese dolor; que Él iba a mostrar algo grande a través de dicha circunstancia y cada vez que veíamos a nuestro hermano ir deteriorándose en su salud y apariencia física, nos dolia, sí –nos sigue doliendo-; pero el Espritu Santo que habita en nosotros nos iba confortando y haciendo ver a otras alturas que quienes no lo tienen no alcanzan a vislumbrar. Pasados los meses y las muchas operaciones a las que fue sujeto y cuando algunos seguían pidiendo el milagro…Dios nos mostró que Enrique mismo era el milagro; entonces sin ignorar el dolor, la tranquilidad espiritual nos permitió ver todo desde esa perspectiva. Cada dia que Enrique viviera era una nueva oportunidad para que un cristiano alrededor del mundo orara por él y de esa manera estuviera en contacto con Dios. Era, también, otra oportunidad para que aquellas personas muy cercanas a él se pusieran a cuenta con el Salvador, al ver como los médicos se sorprendían que Enrique siguiera vivo con el mal que le aquejaba. Y fue una motivación para que se acrecentara nuestra convicción de depender totalmente en El en cualquier circunstancia que enfrentemos.

El 25 de septiembre del año 2008 fue el dia que Dios tenia determinado para llevar ante su presencia gloriosa a su hijito Enrique Reyes Galindo, por él padeció y murió Jesus en la cruz del calvario. Ese dia el volvió a caminar, hablar, sonreir y, sobre todo, alabar a Dios a viva voz. Su presencia física ya nunca mas estará entre nosotros, nunca mas le oiremos decir, cuando se le invitaba a comer: “¿no me hará daño”, tampoco alguien mas será objeto de alguna de sus bromas tan características en él. Sí, eso no volverá nunca mas; pero lo que si permanecerá y crecerá no solo es su recuerdo sino la convicccion de que Dios es el único que puede guiarnos y hacernos pasar victoriosos por el valle de la muerte y que su vara y su cayado nos infunden aliento. Gracias a Dios a por habernos permitido disfrutar de la presencia física de Enrique y recordarnos, a través de su partida, que Él es el dador de la vida y quien nos la demandará cuando hallamos cumplido nuestro propósito.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Presencia y esencia


Extiendo mi mano sin lograr asir tu materialidad, más ella no cae en el vacío porque tu halo le hace sostenerse, tal como tu lo haces conmigo. Cuando abro mis ojos a un nuevo día -el día nuevo me los abre- mi mirada no logra toparse con tu figura dinámica y sigue la estela invisible, durante toda la jornada, que tu esencia deja aunque no esté tu presencia física. En mis oídos resuena el eco de tu voz, con aquellas palabras tan tuyas, y por ende tan mías, entonces me vuelvo a dar cuenta que tu sonrisa me sigue atrapando, envolviendo en ese abrazo de alegrías concomitantes que yuxtaponen nuestras vidas en un ciclo interminable. Así el hoy se aproxima a la zona de transferencia para entregar el testigo al mañana, aún no estás en presencia más si en esencia; entonces levanto mi jaculatoria de gratitud por quien eres, lo que eres, lo que haces y cómo lo haces; entonces cierro mis ojos y vuelvo a soñar contigo, pues lo hago este despierto o dormido.
Gracias amor, Adriana Reyes, por estar aquí, por compartir la vida conmigo, por hacerme partícipe de tus éxitos profesionales, esos que ahora te hacen no estar conmigo, y que al mismo tiempo me recuerdan que sólo falta un par de días más para que vuelvas a estar aquí con tu presencia y tu esencia.

lunes, 12 de agosto de 2013

¡UNIVERSITARIA!

Hoy inicia una nueva etapa en tu vida Citlali Altamirano; a partir de hoy te conviertes en universitaria con todas las responsabilidades que eso implica y los procesos que genera. Aquello que soñaste desde años ha se comienza a cristalizar en este día. El día que naciste escribí para ti esto: "naciste para triunfar...iremos de la mano contigo en cada etapa que pases, disfrutando de la sombra que el Árbol de la Vida nos brinda..." Hasta aquí hemos ido juntos en tu formación integral, y lo seguiremos estando por que esa es nuestra responsabilidad de vida. 

A partir de hoy nuevas circunstancias aparecerán en el horizonte de tu vida, estás equipada para enfrentarlas con éxito y conocimiento de causa del curso de acciones que seguirás. Aprovecha al máximo cada momento y sigue siempre con la vista y el alma siempre en las Alturas. Aprenderás nuevas teorías y procesos cognitivos, más que eso no sea tu máxima aspiración sino crecer como persona, siendo de bendición para quienes te rodean y te rodearán en la etapa que inicia hoy.

Tienes valores, tienes principios esenciales, conviértelos en virtudes para que tu vida sea útil en todos los lugares donde te desenvuelvas. Que al cabo de cuatro años sigamos agradeciendo a Dios por tu vida y lo que, esperamos en Él y en tu esfuerzo, te hayas convertido para entonces: Licenciada en Historia...¡Dios te siga bendiciendo y dirigiendo hoy y siempre! ¡Te amamos!

sábado, 22 de junio de 2013

Jenness Park


Cuando se acerca el final de un ciclo las emociones suelen embargarnos, y entonces lo que decimos se impregna de un sentimentalismo insoslayable. No podemos ignorar el grito que nuestra alma enuncia, no podemos minimizar su efecto en nuestra vida y circunstancias. Cuando se cierra un ciclo es señal inequívoca que otros se abren en el horizonte de nuestra existencia, y debemos afrontarlos con la misma dedicación y entereza que el previo. Es momento oportuno de reflexionar en aquello que ha absorbido parte de nuestro tiempo, esfuerzo y vida, en la impronta que nos lega, y que deberá servirnos para crecer en todos los órdenes de nuestra existencia.

Hoy se cierra un ciclo que inició en mayo de 2004: el viaje de graduación a Jenness Park. Desde entonces –con la excepción del año 2008- he estado aquí disfrutando de la majestuosa creación, así como de la convivencia con alumnas(os) y compañeros(as) docentes. Han sido semanas de disfrute y aprendizaje intensos; de sembrar en los corazones adolescentes la semilla de la palabra de Dios, así como la posibilidad de tener un nuevo estilo de vida que les engrandezca y ennoblezca a cada instante. Han sido días de intensa actividad física, de retos atléticos, de comprensión y tolerancia, de conocer aspectos de la vida que sólo se descubren precisamente en estos escenarios.

He vivido experiencias que se quedaran para siempre en mi mente y corazón, serán parte del baúl de mis tesoros emotivos. Aquellas charlas con adolescentes con necesidades vitales, orar con y por ellos y ellas pidiendo la bendición de Dios para sus vidas, las doce o trece horas de recorrido en el autobús estando atento a sus necesidades, el acostarme después que todos ellos y despertarme antes para saber que están bien; la vista espectacular del comedor hacia el resto del campamento…¡Y mucho más que es imposible citar ahora pues al hacerlo escribiría hojas y hojas!

Agradezco a Dios primeramente por estas ocho oportunidades de estar aquí; a mi esposa e hijas por soportar estas ausencias que obligan siempre a ajustes en nuestra dinámica familiar. A las autoridades del IMAN por pensar en mi para formar parte de este equipo de trabajo; a mis compañeras y compañeros docentes con quienes he compartido la aventura. Solo me resta decir: ¡Jenness Park es un sitio ideal para escuchar la voz de Dios y tomar decisiones trascendentes! ¡No sé si algún día volveré, por ello digo “hasta pronto”, ha sido una gran bendición estar aquí!
(jaat)
junio 20, 2013
20:27 hrs.

lunes, 15 de abril de 2013

Vamos

Pensando en la dimensión de las responsabilidades caigo en cuenta que son tan variadas y extensas como los compromisos derivados de ellas. Levantar la vista y observar el amplio panorama de posibilidades genera un cúmulo de emociones encontradas; entre el impulso por lanzarse entusiasmado hacia adelante, y el temor innegable de no saber exactamente hasta dónde llegan o hasta dónde nos alcanzarán las fuerzas. Es entonces cuando tenemos presente, mas que nunca, la promesa infalible "yo estoy contigo todos los días", y así el camino parece agrandarse y el firmamento lo enmarca majestuosamente...¡Sí, vamos hacia metas más altas, hacia propósitos más sublimes!