La campaña presidencial ha entrado en su etapa del miedo..¡del miedo a debatir libremente! La negativa de EPN y JVM a participar en el debate propuesto por Carmen Aristegui es sólo una muestra más de la incapacidad de ambos para ocupar la presidencia de la República. Que lamentable que quienes se dicen dispuestos a escuchar a toda la población no acepten participar en un ejercicio de intercambio y contrastación de ideas tan elemental en los sistemas verdaderamente democráticos. Es claro que el primero no quiere arriesgarse a ser vapuleado discursivamente pues es conocida su insuficiencia intelectual, su imposibilidad de responder adecuadamente a cuestionamientos no preparados de antemano. Sabía que ahí no estaría ante gente igual de hueca mentalmente como él, como los merolicos del duopolio televisivo, sino ante una periodista verdaderamente inteligente, y ante un adversario que lo destrozaría fácilmente. Ahí tienen sus fans a su producto inflado mediáticamente, el que rehuye las confrontaciones, al que traen entre algodones pues saben que simplemente no sabe cómo defenderse.
Y en cuanto a la panista, ¡qué pena su subordinación mediática! Ella que tanto arenga ser una mujer valiente para enfrentar los problemas no fue capaz de dar el paso de ir al debate a enfrentarse valientemente a sus oponentes. Ha dejado en claro que quien controla su agenda mediática es el priista al condicionar su participación a la de él. ¿Acaso así tiene pensada sus ilusorias acciones de gobierno, en base a lo que los demás decidan? Sigue siendo parte del juego bipartidista, lo cual comprueba el maridaje ideológico entre sus partidos. Al final de cuentas, esta circunstancia debe abonar más elementos de análisis para quienes aún no deciden el sentido de su voto, para que estén enterados dónde están las ideas y la decisión de compartirlas y contrastarlas...¡Qué en el pueblo no cunda el miedo para determinarse a ir por el cambio!
No hay comentarios:
Publicar un comentario